
jueves 6 de agosto de 2009
Más comillas para la "brecha digital"

martes 28 de julio de 2009
Debates sobre la Ley de Servicios Audiovisuales: Lecturas sobre la visita del relator de la ONU para la libertad de expresión

lunes 27 de julio de 2009
Redes sociales y política: ¿hacia una apropiación transformadora?

Por eso rescatamos un interesante artículo publicado en el diario El País, en el que se analizan las potencialidades políticas de las redes sociales, haciendo foco principalmente en el controvertido proceso electoral sucedido en Irán y la cobertura realizada por los usuarios de Twitter.
Con el título de "Twitter no basta para la revolución", la periodista Silvia Blanco señala como hipótesis que si bien las redes sociales movilizan y concientizan a millones de usuarios acerca de una temática específica, aún no existen condiciones para que dicha herramienta se convierta en un medio que sirva para organizar acciones políticas verdaderamente transformadoras.
A pesar de que la velocidad con la que se generan los contenidos en Twitter -gracias a su carácter instantáneo- hace que en un segundo miles de usuarios comiencen a opinar sobre una temática específica, dicha característica también permite que los temas "de moda" vayan cambiando rápidamente. De este modo, como señala Blanco, los principales contenidos de Twitter pasan de hablar sobre la situación conflictiva de Honduras o de Irán, a temas tan banales como la actriz de que interpreta a Hannah Montana.
Fenómenos como éstos han desperado el interés de grandes pensadores de nuesta época, tales como Manuel Castells, quien destaca en un reciente artículo la posibilidad que adquieren los movimientos sociales gracias a las grandes transformaciones ocurridas en la red. Según Castells, Internet se presenta como una oportunidad para estos grupos, ofreciéndoles una plataforma esencial para el debate en el momento en que pone a disposición sus medios para actuar sobre la opinión pública, consituyéndose en un arma política más potente.
Castells además reconoce a los productores y destinatarios de este movimiento, usuarios distribuidos por todo el mundo y globalmente interactivos y que, posibilitados por los avances de la ciencia informática y del mayor acceso al consumo, pueden elaborar contenidos de todo tipo y publicarlos en la red sin mayores costes. Es decir, Castells deposita la confianza en estas redes en los “usuarios”, considerando sus posibilidades de apropiación y acción, y por ello señala que el surgimiento de la autocomunicación de masa permitiría que los movimientos y los individuos puedan construir mayores espacios de autonomía y confrontar a las instituciones a partir de sus propios proyectos.
Pero casos como los relatados en el artículo del diario El País nos indican que dichas lecturas demasiado optimistas deben analizarse de forma precisa y contextual, pues hasta ahora han sido escasas las experiencias que han podido unir las inquietudes de los usuarios de las redes sociales con las de la mayoría de los ciudadanos.
Quizás hasta ahora sólo estemos ante un predominio comercial de las redes sociales, pero sin dudas las formas de apropiación son siempre diversas y complejas. Por lo tanto, lo que nos queda es estar cada vez más atentos a fenómenos que involucran lo que sucede en las calles y lo que circula en los medios, una relación cada vez más compleja de definir, pero al mismo tiempo, más desafiante que nunca.
viernes 6 de marzo de 2009
Intrigados por las redes sociales

